viernes, 25 de marzo de 2011

LA LIBERACION A TRAVES DEL PERDON


Cuando perdonas te liberas de toda carga que te ata y te entristece.
Hoy es un dia de liberación, liberate de las cadenas que te atan al pasado, a la angustia, a las cosas que aun hoy lastiman tu corazón.
Deja esa carga pesada en las manos de Dios y se libre de toda tristeza, de toda amargura, de todo lo que no te deja avanzar, crecer.

No vives solo; eres un ser que se relaciona con el prójimo, ya sea la familia, los compañeros de trabajo, la sociedad. Las relaciones con los otros, siempre producen conflictos debido al egocentrismo, lucha por el poder, y el pecado.

Para relacionarte adecuadamente con los demás y poder resolver tus conflictos y sobre todo que te puedan entender es necesaria comunicar claramente tus necesidades y al mismo tiempo escuchar las necesidades de los otros.

Debes aprender a amar a las personas con las que te relacionan, sin juzgar severamente y aceptándolos con defectos y virtudes porque también tú eres imperfecto. Y para que esto suceda debes amar a tu prójimo.

El amor verdadero que nace en Dios te hace capaz de amar a tu prójimo y te prepara para el perdón que es la llave que Dios usa para que puedas salir de la prisión de la ira y el rencor.

La tierra del perdón nace en el amor de Dios, nace en la luz del Señor y esa luz la proyectarás en tu prójimo y los que te hicieron daño.

Quiero dejar la oscuridad del ayer y vivir en la luz del nuevo día que el Señor me ofrece.

Hoy seré como la oveja en los brazos de Dios.

Él ungirá mi cabeza con el aceite del perdón y seré sano.
Entiendo que si no perdono seguiré siendo esclavo de sentimientos de ira y odio que afectarán mi vida y la de las personas que me rodean.

Guíame Señor por tu camino y a través de mi pasado y seré libre. Permite que en esta oración recorra mi ayer en tus brazos como una oveja cansada que es cargada por el pastor.

Sé que tu luz sanará toda herida del ayer porque tu restauras mi alma, pero necesito que me guíes con tu Santo Espíritu.

Examina mis recuerdos dolorosos que están reprimidos en el fondo de mi corazón y que tú los conoces.

Tú Eres mi Pastor en Ti confío. Buscaré un lugar tranquilo, verdes pastos donde reposar mientras me sanas, donde nadie interrumpa tu presencia y la voz de tu Santo Espíritu.

Guíame en la oración del perdón porque quiero renunciar a viejos argumentos, para la sanidad de mis recuerdos dolorosos.


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